Todo comenzó en la Lombardía del siglo XIV — en un tiempo de ciudades-estado, de palacios de piedra y de apellidos que valían tanto como los ejércitos. Los Marazzani Visconti no fueron reyes, pero estuvieron cerca de quienes lo eran. Cada matrimonio era un tratado. Cada hijo, una apuesta por la continuidad.
Una familia en el centro de la historia. Sus contemporáneos fueron los mismos que dieron forma al mundo moderno — los Visconti gobernaban Milán cuando Dante escribía su Comedia. Sus alianzas rozaron las mismas cortes que encargaron obras a Miguel Ángel, a Leonardo, a Tiziano.
"Mi nombre es Melchiore. Nací en Piacenza cuando el mundo aún se decidía en los salones, no en los parlamentos."
Viví en un tiempo en que un apellido era un escudo y una promesa. El nuestro — Marazzani — significaba algo en Piacenza. Significaba acceso. Significaba que cuando un duque necesitaba consejo, nuestra familia estaba en la sala.
Conocí hombres que conocieron a Leonardo. Traté con comerciantes que financiaron las carabelas de Colón sin saber que estaban comprando un nuevo mundo. Yo solo sabía que mi deber era mantener el nombre en pie — y lo mantuve.
Lo que vino después, mis descendientes cruzando el Atlántico, llegando al Perú — eso no lo pude imaginar. Pero si lo hubiera podido, me habría parecido exactamente lo que somos: una familia que no se detiene.
"Goberné Parma y Piacenza durante treinta años. Conocí a los Marazzani. Eran de los pocos en quienes se podía confiar."
Me llamaron la archiduquesa, la emperatriz, la duquesa. Fui todas esas cosas y ninguna a la vez. Lo que sí fui, siempre, fue gobernante de un territorio donde familias como los Marazzani Visconti eran parte del orden que hacía posible el gobierno.
Piacenza no era solo una ciudad — era una red de lealtades, de apellidos, de memorias. Los Marazzani llevaban ese tejido en la sangre desde el siglo XIV. Cuando yo llegué al ducado, ellos ya habían sobrevivido a los Visconti, a los Sforza, a los españoles y a los austriacos.
Me recibieron como habían recibido a todos: con la misma dignidad de quien sabe que los reinos pasan y los apellidos quedan.
"Llegué al Callao con un maletín y ocho siglos de apellido. Lo que hice con las manos fue mío. Lo que llevaba en la sangre, no necesitaba demostrarlo."
Estudié escultura en Florencia cuando Piacenza ya no era suficiente para un hombre de mi estirpe. La ciudad de los Medici me enseñó que el arte es la única aristocracia que no se hereda — se gana cada día frente al bloque de mármol, frente a la cera, frente al molde de bronce.
Vine al Perú en 1895. No por exilio ni por necesidad — vine porque el nuevo mundo pedía a gritos monumentos que le dieran memoria. Fundé el primer taller de bronces del país. Esculpí a Ugarte, a San Martín, a Merino. Les di forma a los héroes de una nación que apenas aprendía a reconocerse.
Pero nunca dejé de ser Marazzani. Ni en Lima, ni en el Callao, ni ante ningún patrón republicano. El apellido es una arquitectura que uno lleva puesta — invisible, pero más sólida que cualquier bronce.
Ochocientos años de alianzas matrimoniales documentadas en los archivos del norte de Italia. El Fondo Marazzani Visconti Terzi del Archivio di Stato di Piacenza conserva 108 unidades documentales — del siglo XII al siglo XX.
La línea primogénita documentada desde 1230 en Piacenza. Condes de Paderna desde 1558. El apellido Visconti fue absorbido en 1602; el Terzi, por matrimonio con Costanza Terzi en el siglo XVIII.
Los Pinelli gobernaron la República de Génova durante cinco siglos. Inscritos en el Libro de Oro de 1528. El matrimonio de 1750 entre Anna Teresa Gentile y Costantino Pinelli Salvago fundó el apellido Pinelli Gentile.
Los primeros Marazzani se casaron con los señores de Rímini, los protectores de Dante en Ravena y los Colonna de Roma — la familia que produjo el Papa que reunificó la Iglesia en 1417.
El 13 de septiembre de 1853, el bautismo de Lodovico Agostino Marazzani Visconti en Sant'Antonino de Piacenza reunió las dos líneas. Sus padrinos: el Marqués Agostino Pinelli Gentile y el Conde Luigi Giacometti.
En Lima, el Conde Agostino y Isolina Mindreau Guerra tuvieron seis hijos entre 1900 y 1915. De ellos desciende la familia peruana que hoy lleva el apellido Marazzani — y los Dedekind-Marazzani por vía femenina.
El fondo familiar — donado en 1932 — incluye testamentos desde 1329, contratos matrimoniales en latín notarial, diplomas imperiales con sellos de cera y el árbol genealógico de 1730: 255 × 254 cm de historia.
Una línea simplificada para lectura web. Las fechas medievales son aproximadas y sirven como guía cronológica hasta verificación archivística primaria.
Inicio tradicional de la línea Di Marzano.
Casado con Leonora Borij.
Casado con Aurelia Coreli.
Casado con Eugenia Corsini.
Casado con Orsola Mesig.
Casado con Felicita Lentuli.
Casado con Basilica Arioj.
Casado con Perpetua Bigarutti.
Casado con Alessandra Ferrandi.
Casado con Alexa Sassi. Punto de transición entre Di Marzano y Marazzani.
Casado con Elisabetta Borotti.
Casado con Leonora Malatesta.
Casado con Cattarina Malatesta.
Casado con Antonia Landi. Consolidación de Paderna y entrada decisiva en Piacenza.
Casado con Ippolita Visconti.
Casado con Anna Scotti.
Casado con Claudia Visconti. La familia adopta formalmente el apellido Visconti.
Casado con Vittoria Malaspina.
Conde de Castelnuovo. Figura del Risorgimento piacentino.
Casado con Camilla Pinelli Gentile.
El Conde Agostino. Bautizado en Piacenza y luego establecido en Lima.
Hijos italianos:
Hijos nacidos en Lima:
Fotografías del archivo familiar, de los castillos de Piacenza y del Archivo de Estado. La colección completa de retratos de los Condes Marazzani Visconti está disponible en flickr.com/photos/cwededekind/
La monografía de Luigi Balduzzi, publicada en Pisa en 1879, es la fuente historiográfica central sobre los orígenes y la historia de los Condes Marazzani de Piacenza. Balduzzi fue el primer historiador en establecer sistemáticamente la conexión entre los antiguos Señores de Marzano del Reino de Nápoles y la familia Marazzani de Piacenza.
La tesis de Balduzzi plantea que una rama de los Di Marzano avanzó hacia el norte durante generaciones, transitando desde el Reino de Nápoles hasta Rímini, y estableciéndose finalmente en el corazón de la Italia septentrional. La transformación del apellido — desde Di Marzano hasta Marazzani — aparece reflejada en las genealogías históricas de la familia.
— Luigi Balduzzi, I Signori di Marzano, Pisa, 1879
El Conde Lodovico Agostino Marazzani Visconti llegó al Callao alrededor de 1895 y fundó el primer taller de bronces del Perú. Sus obras — en bronce, yeso y óleo — forman un legado visible en los museos y espacios públicos del país hasta hoy.
Este libro y esta página nacen como una obra de memoria familiar: una continuación del trabajo genealógico iniciado hace décadas, organizada para que el legado Marazzani Visconti pueda ser leído, preservado y transmitido.
Investigador y principal impulsor de la reconstrucción histórica de la familia Marazzani Visconti. Durante más de treinta años recopiló documentos, testimonios y registros históricos, viajando a Italia para consultar el Archivio di Stato di Piacenza, los registros parroquiales de Sant'Antonino y otros archivos históricos. Construyó el árbol genealógico familiar en Geneanet, hoy fuente genealógica primaria de esta obra. En 2023 publicó la novela histórica Nemesis: El Rey Debe Morir. El presente libro y esta página web son la continuación y ampliación del trabajo que generosamente ha compartido con toda la familia.
Bisnieta de Ludovico Agostino Marazzani Visconti e Isolina Mindreau, e hija de Ruth Marazzani Visconti Mindreau. Actualmente es responsable del archivo histórico familiar en Lima y anfitriona de Casa Marazzani, promoviendo la preservación y difusión del legado histórico y cultural de la familia. Familiares e investigadores interesados en compartir información o aportar documentación pueden escribir a michelle@casamarazzani.pe.
Investigador, escritor y empresario peruano. Esposo de Michelle Morán Dedekind. Integró la investigación genealógica desarrollada por Carlos Dedekind-Marazzani Visconti con fuentes históricas independientes y herramientas tecnológicas modernas, transformando décadas de investigación documental en una obra narrativa accesible para las generaciones presentes y futuras.
La historia de una familia se conserva porque alguien decide cuidarla. Esta obra reconoce a quienes preservaron documentos, abrieron archivos, reunieron ramas familiares y permitieron que la memoria Marazzani Visconti llegara viva hasta hoy.
Esta obra existe gracias al trabajo extraordinario de Carlos Wilfredo Emilio Dedekind-Marazzani Visconti, quien hace más de treinta años inició la investigación genealógica e histórica de la familia Marazzani Visconti. Su dedicación en la recopilación de documentos, fotografías, testimonios y registros históricos constituye el fundamento esencial de este proyecto. Sin su generosidad al compartir décadas de trabajo, este libro y esta página web simplemente no habrían sido posibles.
Expresamos también nuestro profundo agradecimiento a Mildred Marazzani Visconti, hija de Olga Marazzani Visconti Mindreau, quien durante décadas ha sido custodia de documentos familiares y una incansable promotora de la identidad y herencia italiana de la familia. Gracias a su compromiso, el ejemplar original de la obra de Luigi Balduzzi, I Signori di Marzano, oggi Conti Marazzani di Piacenza (1879), fue conservado y transmitido hasta nuestros días.
Agradecemos a los descendientes de Gianfranco y Paolo Marazzani Visconti, en Piacenza, quienes recibieron a Carlos con afecto y reconocieron el vínculo histórico con la rama peruana de la familia. Permanecen vivas aquellas palabras que resumieron el espíritu de este reencuentro: «Siempre fuisteis nuestros.»
Nuestro reconocimiento al Archivio di Stato di Piacenza, custodio del Fondo Marazzani Visconti Terzi, así como a las instituciones y fuentes históricas que contribuyeron a preservar la memoria documental de la familia. Finalmente, agradecemos a Michelle Morán Dedekind y Gonzalo Sarmiento Losno por continuar organizando y difundiendo este legado para las generaciones futuras.
| Investigación genealógica y obra fundacional | Carlos Wilfredo Emilio Dedekind-Marazzani Visconti |
| Texto narrativo y coordinación editorial | Gonzalo Sarmiento Losno · Lima, Perú |
| Archivo histórico familiar | Michelle Morán Dedekind · Casa Marazzani · Lima, Perú |
| Preservación documental histórica | Mildred Marazzani Visconti |
| Fuente genealógica primaria | Geneanet — Carlos Dedekind: gw.geneanet.org/carlosdedekind |
| Fuente historiográfica principal | Luigi Balduzzi, I Signori di Marzano, oggi Conti Marazzani di Piacenza, Pisa, 1879 |
| Archivo principal | Archivio di Stato di Piacenza — Fondo Marazzani Visconti Terzi |
| Novela histórica relacionada | Carlos Dedekind-Marazzani Visconti, Nemesis: El Rey Debe Morir, 2023 |
| Diseño y desarrollo web | Casa Marazzani · Lima, Perú |
| Lema de la familia | EMICAT INDE MAGIS — «Brilla aún más desde allí» |